Yo solía desconfiar de todo el mundo

No sé en qué momento pasas de confiar inocentemente en cualquiera, a desconfiar de todo el mundo. Pero pasa.

Pasa que la vida te golpea tarde o temprano y cada uno lo interpreta y lo gestiona como puede.

Y la realidad es que, la gran mayoría de las personas, acostumbramos a asociar hechos repetidos en el pasado, con la probabilidad de que ocurran de nuevo en el futuro.

Así que en algún momento de nuestra vida, nos decepcionan, engañan o traicionan repetidas veces, y nos decimos a nosotros mismos; "esto volverá a sucederme, y no lo puedo permitir".

Bajo esa premisa nuestra única defensa es forjar un escudo contra "algo" que no sabemos ni siquiera qué es. Pero nos aseguramos a nosotros mismos que no volveremos a caer en el mismo error.

Y caemos de nuevo, porque no podemos cambiar nuestra forma de ser tan rápido como nos gustaría.

Así que nos decimos; "Está bien, he vuelto a caer. Pero ahora sí que no me volverá a pasar. Voy a crear mis propias reglas, a partir de ahora voy a ser diferente".

Esto en la realidad puede traducirse como;

"No volveré a contar mi vida personal a personas que haya conocido recientemente"
"No daré mi confianza a nuevas amistades, nunca sabré cuando podrían fallarme"
"No daré todo mi amor a mi nueva pareja, podría decepcionarme en cualquier momento"
"No voy a fiarme de lo que me dice tal persona, porque en una situación similar, otra me engañó"

De esta forma vamos construyendo nuestra gran muralla. Una muralla que nos interesa.

De alguna manera nos hace de filtro. Quien tiene nuestra confianza, realmente la merece.
Quien no la tiene, "no se la ha ganado".

Pero, ¿quiénes somos nosotros para regalar algo tan intangible y difuso? ¿Realmente podemos decidir en quién confiamos y en quién no?

¿O simplemente seguimos confiando, repitiéndonos continuamente que nos fallarán en algún momento, para así estar preparados cuando suceda?

Claro, así podré decirme a mí mismo; "ves, sabía que me fallaría".

De hecho, hay estudios que demuestran que, descubrir algo que estábamos esperando da placer a nuestro cerebro, a pesar de que lo que hayamos descubierto sea, en realidad, negativo.

Entonces es una cuestión de tener razón. De acabar demostrándome a mi mismo que estaba en lo cierto; que no debía confiar.

Pero entonces lo hiciste de nuevo, ¿no? Confiaste.

Creo que no usamos los términos correctos.

Creo que la confianza va más allá de decidir racionalmente. Creo que es un sentimiento, creado en base a experiencias, que puede moldearse en base a otras nuevas experiencias.

Eso no significa que tengamos que hacerle caso. ¡Ahí es donde voy!

Yo solía desconfiar de todo el mundo. Y hacía caso a esa desconfianza. Ella guiaba mi patrón de comportamiento.

"Si desconfío es por algo"

Y así he vivido muchísimos años, perdiéndome, seguramente, gente maravillosa. Que probablemente acabarían fallándome en algún momento, pero maravillosa.

Porque, ¿sabes una cosa?

Tú fallaste a los tuyos también. 

Fallaste a tus amistades, a tu pareja, a tu familia...
Hasta fallaste a tu mascota, ¡venga ya! ¿De verdad nos vamos a poner tan selectivos con los demás?

Con esto no quiero decirte que te fíes de todo el mundo, en todas las circunstancias... Pero si te quiero aconsejar algo...

Deja de escuchar a tu "alma" o tu "corazón" cuando te dice; "desconfía".

En ese momento, en vez de fiarte sin más de esa intuición, pregúntale a tu mente; "¿Por qué?"

Te sorprenderás.

¿Sabes a la conclusión que llegué hace unos días? ¿Sabes cuál fue la respuesta de mi parte racional a ese "por qué"?

Fue esta; "por que esta persona es inteligente, las personas inteligentes pueden hacerte daño".

Y volví a reflexionar de nuevo... ¿Es cierto eso?

La verdad, no sé si me equivoqué, pero llegué a la conclusión de que, puestos a desconfiar de todo el mundo, como ya venía haciendo, prefiero acotar el círculo.

Y puestos a escoger, y tener que desconfiar de alguien, prefiero desconfiar de las personas inteligentes.

Creo firmemente que alguien inteligente puede dañar mucho más que alguien que no lo es. ¿Lo compartes?

Por eso creo que, si acerté con mi instinto y, esa persona inteligente quería engañarme, o hacerme daño, pude evitarlo de alguna forma.

Y si por el contrario fallé, y realmente esa persona no tenía ninguna intención de hacerme daño, siempre estoy a tiempo de, poco a poco, ir dando pedazos de mi confianza, hasta sentirme en una zona segura.

La confianza es un concepto muy amplio y abstracto, y para cada persona "confiar en alguien" puede tener diversos significados, ya que engloba muchas cosas.

Pero en resumidas cuentas, cuando confiamos en alguien entregamos a otra persona nuestras debilidades.

Y cuando alguien conoce nuestras debilidades, puede hacernos daño utilizándolas en nuestra contra. De aquí viene nuestra sensación de vulnerabilidad.

Pero, ya nos hemos dado cuenta de que no somos capaces de hacernos los fuertes eternamente... No es viable.

Necesitamos nuestros momentos de debilidad. Necesitamos un punto de fuga. Y, generalmente, necesitamos compartir esa debilidad con otras personas.

Podemos caer en el error de pensar que, entonces, teniendo dos o tres personas en las que confiar es más que suficiente. Ya que, como decía en unas líneas más arriba, nos perderíamos a gente maravillosa, con la que compartir momentos maravillosos.

Así que hagamos algo por, por lo menos, confiar un poco más... Puedes racionar tu confianza, no necesitas entregarla de golpe.

Puedes usar tus pedazos de confianza a modo de prueba, a ver cómo la utilizan las personas de tu alrededor.

De modo que, cuando menos te des cuenta, te sentirás libre de actuar en plena confianza con tu entorno, sin pensar constantemente "¿esto debería decirlo?" ó "¿debería actuar así delante de tal persona?"...

¿No te parece lo más genial del mundo? Esos momentos de libertad total, de actuar en confianza, de ser tal y como te apetece, decir lo que te apetece y actuar como te viene en gana. Sin miedos.

Yo solía desconfiar de todo el mundo pero, hoy, desconfío un poco menos.

Y me siento algo mejor, ¡me siento más libre!

¿Te unes?

Comentarios

Publicar un comentario